Todo comienza
conociendo tu punto de
partida.
Antes de iniciar el programa recopilamos información relevante sobre la persona y sus objetivos. Cuando corresponde, pueden realizarse registros mediante sensores para complementar la planificación del entrenamiento.
Tu valoración guía
el programa.
El proceso puede considerar estado cognitivo y emocional, hábitos de sueño, antecedentes, medicación, demanda académica o profesional y objetivos personales.
Evolución personalizada
El programa puede modificarse según la respuesta, tolerancia y evolución observada durante el proceso.
Evolución del proceso
Registramos cambios importantes para conocer cómo responde la persona durante el programa.
Plan personalizado
Organizamos el entrenamiento de acuerdo con tus necesidades y objetivos iniciales.
Información relevante
Consideramos antecedentes, hábitos, medicación y otros elementos importantes antes de iniciar.
Punto de partida
Conocemos tu situación inicial para definir un programa individualizado y alineado con tus objetivos.